Belleza interna

¿Viendo o haciendo historia?

Una de mis profesoras del colegio despertó en mi el amor a la historia. Me parece genial apreciar las riquezas que existes en las decisiones que fueron tomadas en el pasado y desencadenaron la realidad que actualmente observamos.

En pocos días en mi país, se celebrarán las elecciones de las personas que ocuparán las principales posiciones del gobierno por los próximos 5 años. Lo primero que pensé al enterarme de este acontecimiento fue: «tengo que conocer lo que ocurre, tengo que ser testigo de la historia».

Dos días antes de las elecciones asistí a una reunión en la iglesia, en el que uno de los puntos del programa consistían en orar en grupos por las elecciones que se celebrarían en el país. Fue justo en ese momento que entendí que mediante nuestras oraciones, estábamos haciendo la verdadera historia, que mediante la acción de entregar el futuro de nuestro país a nuestro Creador nos convertíamos en actores principales.

Para Dios no existen oraciones pequeñas o tontas, nuestro Padre es tan sabio, justo y amoroso, que sabe de que tenemos necesidad inclusive antes de que nosotras nos demos cuenta. Nunca pensemos que Él se ha olvidado de nosotras. Él ya hizo su parte, su manifestación más grande de amor fue revelada hace más de 2000 años atrás cuando entregó a su hijo unigénito para que pudiésemos ser salvas. Y es más cada segundo que pasa continua demostrándolo, ahora nos toca tomar la decisión de aceptar o no su regalo.

En este día decidamos dejar de ser espectadoras y convirtámonos en las actrices principales de nuestra vida en victoria. Esto lo podemos lograr orando a Dios para que nos de la sabiduría para tomar decisiones oportunas y acertadas que nos permitan alcanzar las metas que tiene preparadas para nosotras. Recuerda que uno de los resultados de pasar tiempo con una persona es llegar a conocer como es ella en realidad. Y en ese proceso hasta se nos pegan sus manías y formas de ver la vida.

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jeremías 29:11-12 (RVR1960)

Jeremías 29:11-12 (RVR1960)

Sólo tu tienes la decisión, la vida es muy corta para no vivirla al máximo. Sólo con la ayuda y dirección de Dios podremos alcanzar la verdadera paz. Jesús nos regaló el siguiente versículo: » He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo». Apocalipsis 3:20 (RVR 1960)

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