Relaciones

Relaciones a larga distancia… ¿Funcionarán?

Si la respuesta a esto depende de los casos de personas que conozco y se han atrevido a intentar mantener este tipo de relaciones, diría que existe una posibilidad del 50% de éxito. Ya que sólo conozco dos casos, uno funcionó, dio hermosos frutos y gracias a Dios su matrimonio se mantiene a la fecha, mientras que el otro resultó en un rotundo y doloroso fracaso.

Vivimos en una era en que las fronteras prácticamente han desaparecido y la comunicación es casi instantánea. Por lo que cada vez más nos encontraremos con personas que se atreven a aventurarse en este tipo de relaciones, programas como Tinder, Christian Mingle y entre otras, están al alcance de todos. Traductores en línea permiten que personas que siquiera hablan el mismo idioma puedan relacionarse, por lo que es muy importante estar alertas.

Ten cuidado con la información que compartes (datos de tu familia, trabajo, datos de cuentas bancarias o tarjetas de crédito, fotografías, etc.). Haz video llamadas y cerciórate de que la persona de la foto del perfil es con quién hablas. Si decides citarte con la persona, hazlo en horas del día, en lugares públicos y concurridos; y sobretodo siempre mantén a alguien informado de tu paradero. No tomes riesgos innecesarios y siempre cuídate. No es por ser alarmistas pero hay personas con todo tipo de intenciones en la red.

Es imposible generalizar o predecir si una relación a distancia terminará siendo exitosa o no, pero considero que deben existir pautas mínimas en toda relación (y más si es de este tipo), que ayudarán a determinar si vale la pena seguir invirtiendo tiempo e ilusiones en esa persona. A continuación te presento las principales diferencias que pude observar entre los casos de éxito y fracaso:

  • Sinceridad. La unión entre dos personas es el inicio de una aventura, donde se mezclan culturas, ideales y hasta religiones. Por lo que como mínimo la parte que corresponde a los valores debe ser compatible.  Primera regla: nadie cambia a nadie, Segunda regla: con mudarse, casarse o tener hijos los problemas no desaparecerán, pues aunque no lo creas ocurre todo lo contrario la presión es distinta y de no manejar las situaciones correctamente todo tiende a complicarse a niveles inimaginables.

Después de haber analizado las dos reglas analicemos el siguiente escenario: la persona con la que estás en una relación a distancia: te miente, engaña, te da respuestas a medias (vive permanentemente en una zona gris), te hace dudar, toma drogas, tiene una vida muy distinta a la tuya, tus principios de vida son totalmente opuestos a los de él. Ahora preguntémonos: ¿De vivir o no en la misma casa o ciudad crees que podrás mantener una relación así y de hacerlo crees que serás feliz? El problema no es la lejanía, sino la diferencia de valores y prioridades. Pensar que la relación mejorará si llegasen a estar juntos no es real. Y por esa razón éste es el primer punto a tomar en cuenta. Estar con alguien en el que puedas confiar, en los que sus si y no son sólo eso. Y no tienen más trasfondo es lo mejor que existe y no te mereces menos que eso.

  • Compromiso. Este punto va muy relacionado al interior. Si no están los dos dispuestos a intentar formar la relación, es mejor siempre ser sinceros y compartir con el otro sobre sus preocupaciones y expectativas. Es posible que tener una relación sentimental basada en algo a larga distancia no sea para ustedes, pero si una hermosa amistad que pueda disminuir tus gastos en caso de necesitar hospedaje en otro lugar del mundo jajjajaj.
  • Tiempos. Si se desea que la relación avance a otros niveles, es necesario estar juntos, el tiempo separados no puede ser para siempre. Por lo que deberán conversar sobre este tema. Viajar conocer la familia y amistades es muy importante. Es vital conocer el mundo del otro. Otro consejo es: si alguno de los dos mantiene al otro en secreto. Es una muestra de que esa relación no prosperará, cuando uno está enamorado lo comenta, no lo guarda… Presta mucha atención a este punto siempre.

Las relaciones a distancia necesitan una mezcla de fe, osadía y prudencia. Aunque uno de los dos esté desesperado es necesario ser osado pero inteligente. No es recomendable dejar toda tu vida por alguien que no conoces bien, como toda relación es un proceso y toma tiempo. Si la persona te sigue presionando, piensa si en verdad deseas para tu vida ese tipo de relación. Una en la que siempre tengas que ceder por estar bien con el otro. Recuerda todo toma su tiempo. Tampoco es que van a esperar 3 años, pero visítense, conózcanse y disfruten el tiempo juntos. El periodo de tiempo que permanecerán separados lo ponen ustedes. Sólo tú podrás conocer que es lo que te gusta o no de tu pareja y si es posible vivir con las cosas que no te agradan mucho. Recuerda que las cosas no mejoraran sólo por casarse o “demostrarle” cuanto eres capaz de dejar por él.

  • Equidad. Siempre llegar a un punto medio. Y esto sólo se logra conversando sinceramente, no asumiendo, escuchando y recordando que un matrimonio es para formar un proyecto de vida. No es la unión de dos personas que buscan realizar metas individuales. Recuerda que en este tipo de acuerdo ya no existe el yo, sino el nuestro.

Y recuerda el siguiente consejo::

“Sabes si una persona llegó a tu vida enviada por Dios, cuando esa relación, ya sea de amigos, colegas, pareja, te acerca más a Dios de lo que estabas antes de empezarla”

Pastora Yesenia Then

Besos,

Karina

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