Belleza interna, Familia, Relaciones

¿Existen las maldiciones generacionales?

La respuesta a la interrogante es, sí, efectivamente existen las maldiciones generacionales, pero qué son, según la página web coalición por evangelio:

«Se conoce como maldición generacional a los pecados, o consecuencias de pecados, que heredamos de los padres. Es decir, que los hijos podemos estar practicando un pecado que nos ha llegado como una atadura espiritual, o que estamos sufriendo los efectos de un pecado como una herencia de nuestros padres. Estas consecuencias también pueden llegar en formas de adicciones y diversas enfermedades.»

Gerson Morey

A veces no nos damos cuenta de que existen maldiciones que siguen a nuestras familias de generación en generación. Solamente las aceptamos, repetimos y continuamos alimentando con el pasar del tiempo. Pleitos, celos, gritos, enfermedades hereditarias, son ejemplos.

Es hora de hacer un cambio, decidir dejar de repetir los errores de nuestros antepasados y en su lugar atraer con nuestras palabras bendiciones. Cada palabra negativa que pronunciemos en contra de nuestra vida, familia, matrimonio, finanzas, trabajo, iglesia, etc. necesita ser anulada y reemplazada por palabras positivas y de bendición.

No crean ustedes que pueden engañar a Dios. Cada uno cosechará lo que haya sembrado. Si seguimos nuestros malos deseos, moriremos para siempre; pero si obedecemos al Espíritu, tendremos vida eterna. Así que no nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su debido tiempo.

Gálatas 6:7-9 (TLA)

En otra parte de la Biblia encontramos lo siguiente: La lengua tiene poder para dar vida y para quitarla; los que no paran de hablar sufren las consecuencias. (Proverbios 28:21 – TLA).

Es la ley de la siembra y la cosecha, los resultados que obtengamos en nuestra vida dependen de lo que sembramos en ella. Por lo que a partir de hoy decidamos liberar bendiciones, utilizando palabras positivas.

Oremos:

Padre, en el nombre de Jesús declaro que toda maldición que haya venido sobre mi vida, familia y finanzas producto de las palabras negativas que he pronunciado, se rompen en este momento y para siempre, por el poder de tu Santo Nombre. Ato toda maldición generacional y desato en el nombre de Cristo prosperidad, salud y salvación. Declaro que hoy Dios ha eliminado la maldición y ha liberado bendición hasta que sobreabunde. Amén.

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