Belleza interna

El miedo

El miedo es un sentimiento que nos limita, paraliza, interfiere con nuestras metas, nos hace retroceder, en resumen: estorba.

¿A qué tememos? Al fracaso, a la soledad, al qué dirán, etc. etc…. (la lista puede llegar a ser interminable).

Veamos este caso: dos hijos pudieron pasar por la misma crianza pero al crecer decidieron vivir de formas completamente diferentes. Al final cada uno independientemente de sus experiencias (buenas, malas o feas), decidió llevar la vida que quiso. Este caso nos lleva a la conclusión de que el vivir con miedo es totalmente una decisión, yo decido con que alimento mi mente, yo le pongo límites, es decir, yo decido recordar situaciones dolorosas, en las que actúe incorrectamente, en las que me hirieron o por el contrario decido pasar la página y vivir de una manera distinta. Yo decido ser una víctima o una sobreviviente.

Si decidimos ser víctimas:

  • Siempre estaremos esperando a que alguien nos salve.
  • Viviremos a expensas de las decisiones y actuaciones de otros, por lo que no estaremos en control de nuestro destino.
  • Estaremos en dolor y depresión por más tiempo. 
  • Se prolongará el miedo. 

Si decidimos ser sobrevivientes:

  • Por no decidir rendirnos, ya habremos ganado la primera batalla.
  • Estaremos en control de nuestras vidas.
  • Superaremos más rápido los tragos amargos. 
  • Ayudaremos a otros a salir de los problemas, ya que en carne propia estaremos seguras de que hay esperanzas.

No hacer nada y pensar que de alguna forma los problemas se resolverán, si solo dejamos pasar el tiempo, no ayuda y sólo empeorará la situación. Decidir no rendirse, no limitarse y trabajar para lograr nuestro destino es la clave. 

En este blog verás muchos Post que nos invitan a levantarnos, a trabajar y hasta bailar en medio de las pruebas. Recuerda todos tenemos problemas, lo que nos define es como actuamos ante ellas:

  • Por fe. Al inicio te confieso será por fe. Quizás no tendrás ganas de nada, pero levántate de esa cama, ora a Dios por fuerzas, escoge una ropa linda, hazte un peinado distinto y empieza a trabajar. Que nada te límite las decisiones de otros son de ellos, no podemos controlar lo que otros hacen o dicen, pero si podemos controlar y responsabilizarnos por nuestras acciones. Recuerda el día del cambio, empieza hoy. 
  • Métete con Dios. Me gusta decir que el que se mete con Dios, Dios se mete con él. Es una versión moderna de Busca primero a Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura (Mateo 6:33). Dios te ama incondicionalmente y sabe la guerra que se libra en la mente. En la Biblia nos dice que los que dudan son  como las olas del mar que el viento lleva de un lado a otro (Santiago 1:6). Y es verdad, el viento son los pensamientos y las olas nuestros sentimientos. Pensamientos de duda, miedo, esperanza, etc. nos pueden hacer pasar de la alegría, a la tristeza y de la desesperanza a la esperanza pura. Sueña en grande, ponlo en las manos de Dios y lucha por esos sueños. Recuerda el pasado quedó atrás.
  • Todo depende de ti, la decisión es sólo tuya. Habrán días buenos y malos pero la clave está en intentarlo, como hacen los deportistas trabajar y trabajar en mejorar nuestros resultados hasta establecer y romper nuestra marca personal, osea alcanzar nuestras metas. No hay un techo para nuestro futuro, si llegarás a lograr tus sueños, sueña más, la barrera solo existirá si tu la creas. 
  • Recuerda que Dios está a la distancia de una oración. El quiere saber de ti, tu decides si lo incluyes, recuerda Cristo en tu vida siempre es la mejor decisión. 
  • Trabaja. Al inicio no se tendrán fuerzas, ni ganas pero te motivo a que busques grupos en los que puedas ayudar a otros poniendo a trabajar los dones que Dios te ha dado. Te motivo a estudiar, prepárate lo más que puedas. Ponte en movimiento, no te dejes paralizar por las situaciones. Tu puedes, nosotras podemos. 

Recuerda:

Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden confiar en Dios, pues él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo vencerlas, y así podrán resistir. 1 Corintios 10:13 TLA

Nuestro Dios es como un castillo que nos brinda protección. Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas.   Aunque tiemble la tierra y se hundan las montañas hasta el fondo del mar; aunque se levanten grandes olas y sacudan los cerros con violencia, ¡no tendremos miedo!
Salmos 46:1‭-‬3 TLA

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